lunes, agosto 21, 2006

ESA MALDITA CANCIÓN


Buena música, buena noche. Bailé con todas mis fuerzas, moví al cabeza hacia todos lados, me desplacé por todo el espacio. Quería dejar atrás una semana de mierda.

Mucho humo y mucha cerveza. No sé en qué momento también muchos apple martinis.
Sí... ya recuerdo. Salía del baño caminando en zigzag cuando me encontré a C. y K. Estaban tomando el dichoso traguito de moda:

-¿Martini?¿qué te crees? ¿James Bond?
-Oye, si quieres te invito uno.
- Ya

Pero no fue uno, fueron tres.

Disfrutaba mucho mirando las luces... Rojo, púrpura, verde, otra vez rojo... Olor a cigarro, cerveza... mucha cerveza y la música... la música que penetra más fácilmente cuando hay alcohol en la sangre. Gente que me empuja y yo empujo más fuerte. Recuerdo el sonido de las botellas rompiéndose y haber estado apartando vidrios rotos con los pies mientras bailaba. Lo hacía como un juego de equilibrio, probando cuánto tiempo podría pasar sin caer sobre todo ese desastre.

Y claro, estaba "A". Siempre está "A", pero ahora ya no está para mí. Fuimos grandes amigos. Ahora no somos nada. Bailas a mi lado toda una noche y sólo me miras de reojo muy de vez en cuando. Así es la cosa desde hace ya un año. Un mal día decidiste que yo no era buena compañía. Me he acercado tratando de disculparme de mil formas pero me has dejado sola en medio de un patio, en medio de un salón, de la calle.... en medio de todo escenario. Así que ya no lo intento más. Yo sigo bailando sola, es mejor.

Pero algo pasó el sábado. No recuerdo en qué momento (supongo que al final de alguna canción) A, por milagro, por exceso de alcohol, porque era una buena noche, o por lo que sea, se acercó y me dijo algo que no recuerdo. Sólo sé que apenas pronunció palabra, yo empecé a soltar como una ametralladora todo lo que tenía reservado desde hacía un año. Eran los martinis hablando a través de mi. De otra forma esa conversación jamás hubiera existido, yo hubiera respondido muy parca (porque ya me resigné a que no somos amigos) y no hubiera pasado nada. Pero ahí estaban los apples martinis revolviendo mis recuerdos y mis iras y aflojándome la lengua. Tú dijiste eso que nunca sabré qué fue y yo no paré, no paré, no paré, hasta que alguien me dijo: "Elizabeth, ya son las 5, creo que ya nos vamos yendo".

¿Que qué le dije? Todo esto le dije, de un tirón:

“Yo quería que fuéramos amigos, de verdad, quería pero sé que la cagué, sé que es mi culpa, y no sabes cómo me duele, me duele, no sabes cómo me duele cada vez que llegas a un lugar, cada vez que te veo y somos extraños, cada vez que llegas y estás distinto. Te ha crecido el pelo, has engordado, te han pasado mil cosas, y yo no he participado de nada de eso”.

Él se agarraba la cara, se limpiaba los ojos. Trataba de decir algo pero yo no lo dejaba hablar: “no quiero que me digas nada, no te digo esto para que me digas ‘yo siento lo mismo’, te lo digo porque quiero que lo sepas, así que no me digas nada, no me digas nada”.

Y él seguía, “es que tú te burlaste, te burlaste y me trataste como si fuera un mongolito, no sabes lo importante que era para mí esa relación y tú te burlaste de la forma más cruel” .

Yo agitaba mucho las manos, él se agarraba la cara. Por momentos me agarraba las manos, en otros me abrazaba, luego me soltaba, me agarraba de nuevo la cara, me acariciaba el pelo, nos abrazábamos, nos soltábamos, volvíamos a empezar. En algún momento recuerdo que giré hacia mi derecha y vi en las sombras a todos nuestros amigos en fila, parecía que estuvieran viendo una película. ¿Qué pensarían? ¿Qué esto era algún tipo de encuentro romántico?

Si pensaban eso estaban muy equivocados o es que ya no recuerdan lo amigos que fuimos tú y yo. Esto no era una escena romántica, éste era un ajuste de cuentas de una amistad que se cagó hace un año por mi estupidez.

Y yo seguía:

“ yo sé, yo sé que ya no podemos ser amigos, ese momento ya paso, tú tienes tu vida, tus amigos, yo tengo los míos, la universidad acabó, ya no hay cómo, y no sabes cómo me duele, cómo me duele cada vez que te veo y sé que ya no serás mi amigo por mi culpa”.

Hablamos de mil cosas más. O más bien de las mismas cosas mil veces. Él me decía que me había extrañado mucho. Pero entonces ¿cómo es que le era tan fácil llegar a cada lugar e ignorarme de forma tan cruel? No le pedí esa explicación, yo era un disco rallado, yo solo repetía y repetía. Si soy redundante de sobria pues lo soy más de borracha.

Cuando alguien me dijo "Elizabeth, ya son las cinco, vamonos", yo fui a recoger mi casaca, él me siguió. Me dijo “no voy a olvidar esta conversación, te lo juro”. Lo abracé muy fuerte (porque eso era una despedida) hasta que alguien me jalo del brazo.

Salí. Otro grupo de nuestros amigos estaba afuera hace rato también. Me miraban. Me lleve la mano a la cara y estaba mojada. No me había dado cuenta de que mis reclamos, mis gritos, mi declaración final de eterno cariño (“quiero que estés bien siempre, siempre, aunque ya no seas mi amigo”) habían venido con lágrimas incluidas. Me acordé de que había visto en él también algunas lágrimas. Me limpié la cara aunque supongo que ya era bastante tarde para eso, todos se habían dado cuenta de que yo había llorado. Como buena borracha empecé a recitar una y otra vez las mismas líneas “es que él era mi amigo, él era mi pata, y yo la cague”. Carla me decía "ya chinita cálmate, yo soy tu amiga, yo soy tu amiga".

(¡Y A MI QUE ME IMPORTA QUE TÚ SEAS MI AMIGA!, YO ESTOY HABLANDO DE “A”. ÉL YA NO ES MI AMIGO, ¡PORQUE YO LA CAGUE!, ¡YO LA CAGUE!)

Yo la cagué, yo la cagué, yo la cagué. Me fui repitiendo esto todo el camino hasta mi casa. Apenas toqué la cama me quedé dormida.

El domingo me desperté aparentemente bien pero me fui sintiendo peor a cada minuto. Julieta brincó sobre mi cama varias veces produciéndome nauseas con el movimiento. Desayuné y una hora después vomité todo el desayuno. Mi hermano entró a mi cuarto para contarme que existen más de siete mil hablantes de klingoniano y que incluso una pareja crió a su hijo enseñándole exclusivamente esa lengua como experimento de socialización (¿?). Mundo de locos. Yo solo quiero vomitarlo todo.

Cada vez que cerraba los ojos tenia alucinaciones, recuerdos de la noche anterior, me acordaba de las luces, la música, las caras, los olores, mis palabras y sus palabras. Un par de canciones sonaban en mi cabeza una y otra vez y no me dejaban pensar bien. Y sin embargo no podía recordar la que quería. Me partía la cabeza tratando de saber exactamente qué canción era ésa que sonaba mientras yo decía "lo siento, lo siento".
¿Cómo es que no la recordaba si en ese momento los dos nos reíamos de semejante casualidad? Es perfecto, es perfecto - decíamos. Esta casualidad, esta canción, en este momento. Y ahora la maldita resaca trae a mi mente otras canciones que no quiero escuchar.

YA! Lo tengo, pero si era tan fácil!!!!. La canción es simplemente perfecta. Pero no tengo radioblog, así que no podrán escucharla.

19 comentarios:

Pingüino Rodriguez dijo...
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Pingüino Rodriguez dijo...
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Peregrino dijo...

La culpa es un animal increible, permanece agazapado durante mucho tiempo y uno hasta siente que ya no está y de repente cuando las defensas internas son pobres, salta como una fiera exponiendo toda su tristeza, exhibiendo sus heridas.

Nos leemos.

http://peregrinaje.zoomblog.com/

Pingüino Rodriguez dijo...
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MagmaDiver dijo...

Que es empollusar? ¿Es como empollar, como usar o como ambas cosas a la vez?

Pingüino Rodriguez dijo...

No. Es un nuevo verbo en la jerga de las Ciencias Sociales para decir "me traen loca con sus ocurrencias y el carisma que los caracteriza"... no?

Inadecuada dijo...

jaja Algo así

Ceci dijo...

Pues segun lo que entendi, te duele mucho haberte separa de tu amigo, aunque plticas de el como si ubiese existido algo mas que un simple amigo, como si realmente te ubieras enamorado de el.
Recuerda que con el tiempo se pasan las penas. pero si realmete lo quierestanto has un ultimo intento y suerte.

Sr. Magnus dijo...

Te tengo una historia:

Niño quiso a Niña por mucho mucho tiempo. Niña solo lo ve como amigo. Niño nunca se manda por miedo. Niña se ve afanada por Niño2. Niño2 Amigo de Niño. Niño2 le cae a Niña y Niño se queda en la luna. Pasa un millón de años. Niño ebrio declara su ¿amor? hacia Niña en su presencia y de varias otras personad incluido Niño2. Niño muere y siente que "la verdad lo ha liberado", todo es más liviano, nada brilla salvo el oro y es feliz en una tranquilidad inexplicable. Es hora de buscar nuevas aventuras.

((Ah sí, la historia puede llamarse el Baudoliño.))

Sr. Magnus dijo...

No era para llorar, pero que bueno que lo apreciaste.

You MUST read every book U.E. wrote.

(Si quieres te lo presto.)

Inadecuada dijo...

f) no voy a llorar, sólo era una pajita en el ojo.
g) gracias.

Iacobus dijo...

me gusta mucho la forma en que redactas, lo que paso puedes tomarlo como una muy buena oprtunidad que tuviste de sacar lo que traias dentro, todas esas cosas que estaban en tu mente y que no habias tenido oportunidad de expresar, quizas las cosas se arreglen, quizas no, pero ahora tienes la certeza de que fuiste escuchada
Saludos

busy bossy dijo...

A, yo también me llamo con A. ANCIANA.

Inadecuada dijo...

-Hola Iacobus, cómo van las cosas por tu trabajo? mejor?

-"Muy Ocupada", la verdad es que su nombre no empezaba con "A" jeje, lo cambié para despistar a alguna gente.

busy bossy dijo...

pucha vivazaaaa. yo soy A y como las huevas pongo nombres en mi blog porque cuando lleguen a él (si es que lo hacen) el roche habrá pasado ya.

El Frenopatico dijo...

Bueno... Yo no estoy encerrado en el Larco Herrera por nada, si no por muchas cosas, entre ellas ELLA, esa peliroja que un dia aparecio (tarde por supuesto, y por lo cual siempre maldecire al tiempo) y nos sentimos muy identificados, ella con mis problemas y yo con los suyos (fallas del corazon, claro esta), pero como el hombre es un animal como de costumbre (y no un animal de costumbres) nunca le dije nada, nunca, porque en esos dias no era etico, no era apropiado, pronto aparecieron unas gargolas que le llenaro la cabeza de cojudecez y zuasss... ella guardo silencio, la saludo?. si la veo, porque siempre la veo, sonrie y se aleja como quien saluda aun conocido, no a un amigo, uno que le dio mas de lo que un amigo podria darle, mas de lo que alguna vez imagino que un loco de atar le podria dar.... pero asi son las cosas Señorita Inadecuada... La recuerdo, claro que si, porque no habria de recordarla... ahora mi vida transcurre entre lascuatro paredes que me encierran y de algun modo vivo feliz, yo arregle mis problemas, ella tambien pero como es ella como es, sus problemas regresaron y ahora no se, pienso que mi tiempo ya paso y tan solo me queda el recuerdo de lo que alguna vez fue y ahora ya no lo sera nunca.... a menos que pasen 40 años con sus dias y sus noches y vuelva a encontrarla, como alguna vez acordamos....

El Frenopatico dijo...

apropo, me gusta tu blog... he de volver, esta en un pabellon bien iluminado...jajaja
cuidese y no tome tanto... o tome, tome todo lo que quiera (yo hacia eso) y despues, despues el destino que nos guie por donde mas le parezca....

Inadecuada dijo...

Como le acabo de escribir estimado compañero de frenopático (aunque el mio es mental y no tiene muros) nuestros "pabellones" ya están interconectados, así que a darse una vuelta cuando pueda, cuando lo saquen a dar su paseo por los jardines, o cuando el guardián deje la puerta abierta por descuido en día de visitas.