Pero no hay problema, todo lo voy a hacer y lo voy a hacer bien. Tengo todo bajo control y me encanta planificar la vida de otros asi como otros planifican la mia. Seria una esposa genial. También podria ser un dios menor.

Hoy hable con E – alias Q., alias E., alias P.- y resulta que está en Buenos Aires, va a hacer una maestría en no sé qué y está haciendo los formularios de las becas ahora ¿”Y tú novia, se quedó en Lima?”- le pregunté. “Por su puesto que no”, me dijo. “Ella se vino conmigo. Va a hacer una maestría acá también para que estemos juntos, así nomás no la dejo”.
“Genial”, le dije. Así es como tienen que ser las cosas pues. Los planes no son de uno cuando uno es dos. Los planes son de los dos, sino la ecuación no sale.